Qué revisar antes de comprar un carro usado: la lista completa
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Un carro usado bien escogido es la mejor compra que hay. Uno mal escogido se le convierte en un taller con llantas.
La diferencia casi nunca está en el precio. Está en lo que se revisó antes de pagar.
Esta es la lista que usamos nosotros antes de que un carro entre a nuestro lote. Llévela el día que vaya a ver cualquier carro, acá o donde sea.
Primero: los papeles
Suena menos emocionante que abrir el capó, pero es lo que puede costarle el carro entero.
- ¿El vendedor es el dueño registrado? El nombre en la cédula tiene que ser el mismo del título. Si le dicen «es de mi cuñado, pero yo se lo vendo», deténgase ahí.
- ¿Está libre de gravámenes y prendas? Un carro con una prenda inscrita responde por una deuda. Si esa deuda no se paga, el carro se puede perder, aunque usted ya lo haya pagado.
- ¿Tiene multas pendientes? Las multas viajan con el vehículo.
- ¿El marchamo está al día? Sin derecho de circulación vigente, el traspaso no entra.
- ¿Coinciden los números? El número de chasis y el de motor que ve en el carro tienen que ser los mismos del título. Una diferencia acá es motivo para irse.
Todo esto se consulta en el Registro Nacional. En nuestro caso lo revisamos antes de poner el carro a la venta — es parte de lo que significa que esté certificado.
El motor
En frío. Pida verlo antes de que lo enciendan. Un motor ya caliente esconde mucho: arranques difíciles, humo, ruidos de arranque en frío.
- Aceite: saque la varilla. Debe verse aceitoso y limpio, no lechoso. Si parece café con leche, hay agua mezclada, y eso suele ser empaque de culata.
- Refrigerante: con el motor frío, abra el depósito. Si hay manchas de aceite flotando, mala señal.
- Humo del escape: azulado es aceite quemándose; blanco espeso que no se disipa es refrigerante; negro es exceso de combustible. Un poco de vapor en la mañana es normal.
- Fugas: mire debajo del carro y debajo del motor. Una mancha fresca de aceite donde estaba parqueado dice más que cualquier explicación.
- Ruidos: con el motor encendido y el radio apagado, escuche. Golpeteos metálicos, chillidos de fajas, zumbidos que suben con las revoluciones.
La transmisión
Es la reparación más cara después del motor, y la que más se disimula.
Automática: con el carro detenido y el freno puesto, pase por R, N, D. Los cambios deben entrar sin golpes secos y sin demoras largas. Manejando, debe subir de marcha suave, sin tirones ni «patinadas» donde el motor sube de revoluciones pero el carro no acelera igual.
Manual: el clutch no debe agarrar hasta arriba del recorrido. Pruebe meter todas las marchas, incluida la reversa. Si alguna raspa o cuesta, el sincronizador está gastado.
El chasis y la pintura
Acá es donde se descubre si el carro chocó.
- Mire a lo largo del costado, agachado, desde el frente hacia atrás. Las ondulaciones en la lámina se ven mejor con luz de lado.
- Compare las separaciones entre capó, puertas y cajuela. Deben ser parejas en ambos lados.
- Tonos de pintura distintos entre una puerta y el resto.
- Tornillos de las bisagras y del capó: si están marcados o repintados, esa pieza se desmontó.
- Debajo de la alfombra de la cajuela: busque arrugas en la lámina o soldaduras que no se ven de fábrica.
Las llantas y la suspensión
- Desgaste disparejo: si una llanta está gastada por dentro y las otras parejas, hay un problema de alineamiento o de suspensión.
- Fecha de las llantas: el costado trae cuatro números. Los dos primeros son la semana y los dos últimos el año. Una llanta de más de seis años está dura aunque se vea con dibujo.
- Rebote: empuje cada esquina del carro hacia abajo y suelte. Debe subir y quedarse. Si rebota dos o tres veces, los amortiguadores están vencidos.
- La de repuesto: revise que exista, que tenga aire y que estén la gata y la llave.
Por dentro
- Olor a humedad: puede ser filtración por el parabrisas o, peor, que el carro se inundó.
- Levante las alfombras: busque óxido o manchas de agua.
- Pruebe todo: aire acondicionado —en Guanacaste eso no es un lujo, es lo primero—, vidrios, espejos, luces, limpiaparabrisas, radio, puertos de carga, cada cinturón.
- Testigos del tablero: al dar contacto deben encenderse y luego apagarse. Si alguno nunca enciende, puede que le hayan quitado el bombillo para esconder una falla.
- Kilometraje contra desgaste: un carro con 60.000 km y el pedal del freno con el hule liso, el volante pelado y el asiento hundido no tiene 60.000 km.
La prueba de manejo
No dé la vuelta a la manzana. Pida al menos quince minutos, con calle y carretera.
- Frene fuerte en un lugar seguro: el carro debe parar derecho, sin jalar hacia un lado y sin vibración en el pedal.
- Suelte el volante un momento en una recta plana: no debe irse de lado.
- Pase por un tramo irregular: escuche golpes secos en la suspensión.
- Acelere con decisión en carretera, hasta velocidad de ruta.
- Apague el radio todo el tiempo.
Señales para retirarse
No importa qué tan bueno esté el precio:
- El vendedor no deja llevarlo a un mecánico de su confianza.
- Apuran la decisión: «hay otro interesado», «el precio es solo hoy».
- Los papeles no están a nombre del que vende.
- El precio está muy por debajo de lo que vale el mismo modelo. Nadie regala plata.
- Le piden adelanto antes de que usted vea el carro.
El atajo honesto
Todo esto es lo que debería hacer un comprador por su cuenta. Es mucho, y la mayoría de la gente no tiene el ojo ni el tiempo.
Esa es la razón de ser de una agencia con taller propio. En Star Cars Liberia cada vehículo pasa por Star Cars Servicio Automotriz antes de salir a la venta: se certifican motor, transmisión y caja, se verifica que esté libre de gravámenes y deudas, y se revisan llantas y pintura. Y se entrega con garantía por escrito en motor y caja.
Aun así, si quiere llevarlo donde su mecánico antes de comprar, no hay ningún problema. El que no tiene nada que esconder no le teme a una segunda opinión.
Vea el inventario de Liberia o escríbanos y le contamos qué se le revisó al carro que le gustó.



